Accéder au contenu principal

Y él me hablô de cerezos, de polvo y de una montaña...

Por: Jorge Vega

Esta vez quiero cometarles del libro: «Et il me parla de cerisiers, de poussières et d'une montagne» que en español vendíra siendo: « Y él me hablô de cerezos, de polvo y de una montaña», el título no dice mucho, pero tiene otros elementos que hacen que el libro sea interesante. Menciona por ejemplo que «Ciertos encuentros pueden cambiar una vida», « A veces es necesaria toda una vida para aprender a caminar» y entrando en contacto con el libro hay dos frases que sin lugar a dudas, resumen el objetivo del libro:


«Il y a bien plus de choses qui nous font peur, Lucilius, que de choses qui nous font mal» Sénèeque, Lettres à Lucilius.

«Accomplis chaque jour une chose qui te fait peur» Eleonor Roosevelt (1884-1962)

Traducido a nuestro idioma:

1-«Hay muchas más cosas que nos dan miedo, Lucilius, que cosas que nos hagan daño».
2-« Cumplí cada día una cosa que te dé miedo».

Como lo habrán notado, todo gira en torno a nuestros miedos, muchos sin fundamentos, pero que están presentes en nuestras vidas y que están ahí para, según nosotros mismos, protegernos de muchas cosas presentes en la sociedad.

El personaje de la historia es Paul Lamarche, quien cansado de su trabajo habitual, tiene la idea de emprender un negocio, ese es el punto de partida, pero van apareciendo hechos y sobre todo personas, que van siendo como semillas de conocimiento y experiencias para Paul.

Cada vez estoy más de acuerdo con la teoría de que nadie viene a tu vida o vos vas a la vida de esa persona por casualidad, cada persona que uno va encontrando en el camino tiene un objetivo, un significado, algo qué enseñarle a uno o algo que aprender de uno, en resumen un intercambio, un encuentro, que te cambia la vida.

Personalmente creo que es difícil dejar los miedos atrás, porque es algo que aprendimos desde pequeños, ahora nos toca desaprenderlos y eso toma tiempo y a veces tiene poca lógica, pero por fortuna llegan a nuestras manos libros como este o personas que te pueden enseñar a avanzar dejando atrás los miedos que nos dominan y que sin darnos cuenta, se roban gran parte de nuestra existencia.


Seguí leyendo ↓

Mi “experiencia” con la cocina.

Por: Jorge Vega Nacer en un país como Nicaragua tiene, aunque no lo crean, muchas ventajas, pero no quiero hablar de eso en esta ocasión sino de una de las grandes des-ventajas, así con guión, porque para algunos puede que sea una ventaja, pero para mí no lo es. Veamos. Tengo un poco más de 25 años y hoy, por primera vez en mi vida, pelé un melón, increíble, esa fruta tan común que he comido una y mil veces en ensalada de frutas, o sin nada más o bien que he bebido en fresco de melón con naranja. Es increíble, pero no sabía incluso cómo pelarlo, no sabía si se tenía que partir por la mitad y luego quitar la cáscara o si se podía pelar como las naranjas que se les quita la cáscara y luego se parten por la mitad para extraer su jugo, pero el melón era algo grande y realmente no tenía idea de cómo pelarlo y de si lo estaba haciendo bien. En Nicaragua la cocina es un lugar “privilegiado” por no decir obligatorio para las mujeres, los hombres pueden entrar para probar algo de l...

Las caponeras francesas

Por: Jorge Vega Las caponeras llegaron a Nicaragua hace unos 10 años creo, a lo mejor mâs, pero seguro me falla la memoria, lo cierto es que desde que aparecieron en el paîs, su uso se ha hecho muy comûn e incluso vital. Todo el mundo tiene acceso a una caponera para transportarse en trayectos mâs o menos cortos. Hay caponeras que funcionan sôlo con la fuerza de su piloto, en cambio hay otras que tienen un motor, eso les permite hacer trayectos mâs largos y obviamente mâs tranquilos para el piloto, porque no tiene que gastar su energîa en pedalear por mucho tiempo. Hay lugares en Managua donde las caponera son mâs que ûtiles o como dije antes podrîamos decir que son vitales , porque como Managua es tan grande, hay gente que vive en zonas no tan centrales y el bus o taxi los deja hasta cierto punto y sin la ayuda de una caponera esas personas tendrîan que caminar al menos unos 10 ô 15 minutos, de ahî que su presencia, segûn yo, sea tan necesaria....

El arroz nuestro de cada día!

  Por: Jorge Vega Como lo mencioné en otra entrada, en Nicaragua no se le enseña a cocinar a los hombres, entonces cuando a uno lo toca estar fuera del país y tener que hacer su propia comida, en muchas ocasiones nos resulta totalmente difícil! La primera vez que me tocó estar por mucho tiempo fuera del país, compraba mucha comida congelada que bastaba con ponerla en una paila con aceite o sin nada o en el microondas y con eso ya me las arreglaba para comer, pero como hay momentos en lo que eso me aburría, tuve que empezar a medio aprender a cocinar y como no tenía mucha plata, entonces tenía que comerme todo a como me saliera. No tienen idea de las cosas que me tuve que comer, creaciones hechas por mí mismo. De regreso en Nicaragua, me interesé por aprender un poco más sobre el arte de cocinar y ahora sé hacer algunas cositas, no súper deliciosas o suculentas, pero no me muero de hambre como decimos popularmente en el país, pero todavía hay algo que me da b...

Quiero un año de mucha estabilidad!

En Nicaragua se suele decir que mientras hay vida, hay esperanza y es humano pensar que con cada inicio de año hay más esperanza, porque estamos en el inicio y sentimos que todo puede cambiar para bien. Cada vez que se termina un año muchos añoramos el tiempo pasado, casi siempre decimos que “todo tiempo pasado fue mejor”, pero cuando estemos en el futuro, el tiempo actual también formará parte de nuestro pasado y es por eso que hay que vivirlo y sentirlo para que en el futuro tengamos cosas interesantes que contar sobre lo que vivimos. Yo en especial quiero un año de mucha estabilidad, estabilidad amplia en todos los sentidos de la palabra, quiero muchos éxitos para mí y para todas las personas que conozco y espero que este año sea un año lleno de cambios positivos y llenos de muchas alegrías y bendiciones. Qué Dios nos bendiga a todos y tengamos un excelente año 2016 ! Jorge