lundi 12 août 2019

Visitando Andorra, un pequeño, pero simpático país de Europa

Vista desde el mirador Roc del Quer

Jorge Vega |

Andorra, o el Principado de Andorra, es un pequeño país situado en los Pirineos, en el suroeste de Europa. Está entre Francia y España. Para hacerse una idea “más precisa”, Andorra sería más o menos del tamaño de Nantes + Saint Herblain en Francia, o del tamaño de toda Managua en Nicaragua.

El país tiene 7 “parroquias” o departamentos, la capital es Andorra la “vieja” en español, en catalán (idioma oficial de Andorra), se le conoce como Andorra la Vella. Nosotros estuvimos en la parroquia de Canillo, y más específicamente en el municipio de El Tarter.


 

Este país es bastante pequeño, muchísimo más pequeño que El Salvador (América Central), en ocasiones sentía que pasábamos de un departamento a otro bastante rápido, cosa que también pasa en San Salvador en El Salvador. De hecho, se puede atravesar prácticamente toda Andorra, de punta a punta, en unos 45 minutos en carro más o menos.

Aunque el catalán es el idioma oficial de Andorra, el visitante francés y español puede hablar en sus respectivas lenguas maternas, porque los andorranos son trilingües; hablan catalán, francés y español.

Es muy sabido que Andorra es vista como una especie de “gran supermercado” para muchos de sus vecinos, y no es para menos, en este país casi todo es mucho más barato que en Francia o España. Para que se hagan una idea, mientras en Francia se paga 1.45, 1,50 por litro de gasolina, en Andorra el precio sería de 1,15, 1,18 por litro. Muchos de los que van a ese país no se toman el tiempo de visitar sus espacios turísticos, simplemente van a hacer sus compras y se regresan a sus países.

Nosotros, por nuestra parte, no queríamos convertirnos en simples visitantes de supermercado.... El objetivo de ir a Andorra fue el mismo objetivo que tenemos cada vez que viajamos, es decir; conocer el país, visitar los espacios turísticos.

¿Qué se puede ver en Andorra?
Ir a Andorra es más que ir de compras a la capital, ir a Andorra es también visitar el mirador Roc del Quer, es ir a divertirse un poco en el tobotronc en Naturlandia, es caminar en sus montañas y admirar el paisaje tan bonito desde no importa qué parte del país, es ir al Palacio de hielo, visitar el Santuario de Meritxell, disfrutar de sus conciertos al aire libre… y en invierno se puede ir a esquiar por su puesto!

Para concluir me gustaría decir que Andorra tiene bastantes atracciones turísticas bien interesantes y lo mejor, para mí, es que las distancias son cortas, por lo tanto en una semana se puede visitar bastante bien el país y disfrutar tanto de su gente, sus paisajes, como de su clima y ¿Por qué no?, hacer alguna que otra compra necesaria.

¡Bona tarda Andorra!

jeudi 11 juillet 2019

Mandame una foto o un video de allá…

Con mis amigos en un concierto en la Alianza Francesa de Managua.
Jorge Vega |

Para los que no lo sepan, ya llevo un par de años viviendo fuera de Nicaragua. No es la primera vez que vivo fuera de mi país, pero es la primera vez que lo hago por tanto tiempo. Antes había venido a Francia a trabajar como Asistente de español, o para recibir capacitaciones pedagógicas en la Universidad de Nantes o para visitar amigos en el sur de Francia o también para trabajar como Au Pair en Alemania…

Desde chavalito me llamaba la atención esto de viajar a otros países y hablar en otros idiomas. Me acuerdo que cuando empecé a estudiar inglés, a veces se me daba por inventar palabras que simplemente no existían, hice lo mismo cuando empecé a estudiar francés, alemán y portugués. Era divertido eso. Ahora no puedo darme tanto el lujo de inventar palabras, porque la gente simplemente no te entiende y ya está. Es un poquito el precio de ser adulto.

Una salida en Granada con la Virginia y Elvin.
Tengo la suerte de haber viajado por toda América Central y de conocer también varios países europeos y pues en este continente, particularmente, he tenido la oportunidad de hablar en otros idiomas y conocer un poco más del mundo en el que vivimos.

Como ya llevo un par de años fuera, a veces a uno le da como que cierto grado de nostalgia, uno quiere ver fotos o videos de allá; ese “allá” tan distante del “aquí”, que te recuerda espontáneamente lo lejos que estás de tu país de origen.

El patio de la casa de mi mamá.

Al estar lejos de su país, el expatriado como que tiene la necesidad de estar “presente” tanto aquí, como allá. Sé de gente que ya lleva muchos años viviendo fuera y que simplemente ya no tiene esa necesidad de estar “presente” en su país de origen. Ellos ya adoptaron completamente el país de destino.

En lo personal, me sigue gustando poder recibir fotos o 
videos de vez en cuando de “allá”. Es que uno no ve las cosas de la misma forma. Al estar lejos, esa foto de tu barrio, de tu calle, de tus amigos, vecinos y demás, tiene un valor agregado, un poder; puede ser como un regalo, y si no me lo creen, hagan el experimento con algún familiar que esté viviendo lejos y verán que lo que les digo es cierto. Antes esto que les digo me parecía tan, pero tan banal, y ahora, con los años, me doy cuenta de esa otra realidad. 

Con mis estudiantes de la Alianza Francesa de Granada.