lundi 28 juillet 2014

¡Aquéllas salidas en Granada!


Por: Jorge Vega

Si tuviera que decir cuál es mi ciudad favorita en Nicaragua, creo que sin titubear diría que  Granada. Mis amigos y yo la visitábamos al menos una vez al mes y casi siempre hacíamos el mismo recorrido. Encontrarnos en la UCA un sábado por la tarde, tipo siete de la noche para estar en Granada más o menos a las 8, buscar un hospedaje, dejar nuestras cosas y medio arreglarse para ir un rato a la calzada, que es como una pequeña avenida con alrededor de 4 ó 5 calles con mucha diversión, hay muchos bares, restaurantes, karaokes, hospedajes, es por así decirlo, la zona viva de la gran Sultana (así se le conoce a Granada). Luego de estar en la calzada, íbamos a una disco con mucho ambiente llamado el Club o para variar al karaoke Be-18. El regreso al hospedaje se hacía al rededor las dos o tres de la mañana. Si teníamos hambre, antes de regresar al hospedaje, comíamos lo que fuera, o lo que encontráramos, ¡a esa hora no se puede ser exigente!, lo que importa es comer algo.

Tengo una amiga a la que no le gusta la cebolla y en Nicaragua hay una comida ligera que se llama quesillo, es una tortilla con un pedazo de queso suave alargado al que le decimos quesillo, se le agrega cebolla en trocitos y luego crema y sal al gusto. Resulta que en una ocasión en la que regresábamos del “party”, esta amiga tenía hambre y cuando ve el puesto de quesillo pide uno y la señora que vendía le dijo, pero no tengo quesillo, haciendo referencia al queso suave alargado, la señora le podía hacer un quesillo “especial”: tortilla, cebolla, crema y sal, pero mi amiga le dice, ¡pero es que no me gusta la cebolla!,¡ Qué mala suerte la de la pobre! 

Después de esas salidas uno regresaba lo suficientemente muerto, sin nada de energía, como para tirarse a la cama, cerrar los ojos y olvidarse del mundo. ¡Bye bye mundo!

Al día siguiente  íbamos a desayunar en Katty´s waffles, era un desayuno de lujo que permitía recargar las energías medio perdidas el día anterior y luego de dicho manjar, visitábamos, eventualmente, las isletas de Granada, para luego regresar a Managua. Ese era más o menos el “ritual” de visitas que hacíamos, mis amigos y yo, en Granada.

Qué lindas experiencias las que tuvimos en esa ciudad. Creo que aunque pasen los años, esos lindos recuerdos de nuestros, según yo, mejores años de juventud, fuerza, locura y sobre todo energía desenfrenada, persistirán!


Foto: http://open.salon.com/blog/joanpgage/editor_picks

vendredi 25 juillet 2014

¡Tolosa, la ciudad rosa!

Por: Jorge Vega

Ya había escuchado hablar de ella sin siquiera pensar que algún día llegaría a conocerla. Debo mencionar que a pesar de haber estado en diferentes ciudades de Francia, era mi primera vez en el sur y a decir verdad era uno de los destinos que tanto había esperado visitar, porque tenía curiosidad de estar en la ciudad más “española” de Francia!

Tuve la enorme dicha de tener a un excelente guía, quien no sólo me mostró la ciudad que lo ha acogido durante los últimos 8 años, sino también de conocer los alrededores e incluso pueblos que estaban a una distancia considerable.

Mi llegada coincidió con las celebraciones de fin de año y tuve la enorme dicha de pasar una noche de despedida del 2013 y bienvenida del 2014, con personas que quiero y estimo mucho y que representan mucho en mi antigua y nueva historia personal.

No me había ni siquiera instalado completamente en Toulouse (así es el nombre de Tolosa en francés) cuando tuve la oportunidad de conocer Cahors, un pueblo muy agradable que se encuentra a una hora y 45 minutos aproximadamente desde TLSE (siglas de Toulouse), por esos lados tan lejanos de Nicaragua vive una nica de Managua, ella se enamoró desenfrenadamente de un joven francés y a pesar de la tristeza que representaba para ella dejar de vivir en su patria, se fue a esas tierras lejanas y que en un momento fueron desconocidas, pero ahora es su nuevo hogar.

Tolosa es conocida como la ciudad rosa, porque muchos de sus techos tienen ese color y entonces en días soleados se puede apreciar la intensidad de ese color y es como un perfecto manjar para la vista.

Recuerdo que uno de los primeros paseos que realicé en la ciudad, fueron muy cercanos al río Garona, pasamos por el Pont Neuf y luego, como hacía algo de frío para mí, decidimos entrar a un café a tomar algo, Xavier, como típico francés, pidió un café, yo, por mi parte, pedí un té caliente, hago la aclaración, porque en Nicaragua siempre que tomo té es frío y muy escasas veces, por no decir nunca, he tomado té caliente.

Lo único que se me venía a la mente estando en la ciudad rosa, era lo que dijo otro “Xavier”, en este caso me refiero a Romain Duris en la película l´auberge espagnole (el albergue español), cuando dice que cuando uno llega a un lugar por primera vez, todo lo que recibís es nuevo, recibís una ciudad completa con sus calles, edificios, historias, con sus pobladores, todo eso es nuevo y quizás hasta extraño para uno, pero cuando ya vas conociendo las calles e identificando los edificios, puntos de referencia como por ejemplo El Capitolio, el parque japonés, la calle Lejeune, la estación de trenes, dónde están ubicadas las universidades, los cines, las librerías, todo eso de cierto modo le empieza a pertenecer a uno, porque ya uno “forma parte” de ella.

Para mí es difícil escribir sólo una cosa sobre esta ciudad, porque siento que tengo mucho que contar y estoy seguro que lo voy a ir haciendo poco a poco y en varias entregas, porque viví y conocí muchas cosas que realmente fueron muy interesantes y enriquecedoras.  


Nos vemos la próxima vez con una entrega más de Tolosa, mi ciudad rosa!

vendredi 11 juillet 2014

¡Instrucciones para ser “granadino” y pasar desapercibido!


Por: Jorge Vega

Hace aproximadamente tres meses que estoy, más o menos, viviendo en Granada y la ciudad que se me presenta no es diferente a la que veía cuando venía de visita con mis amigos los fines de semana,  pero mi manera de verla y sobre todo el contacto más “intimo” con el granadino, me han hecho ver e incluso ´´descubrir´´ muchas cosas que antes me eran totalmente ajenas.

Por algo se dice que para realmente conocer un lugar uno, a pesar de no ser de ahí, debe sentirse parte de ese lugar, integrarse de la mejor manera posible y eso es algo que con todo el gusto estoy haciendo. Estoy convencido que no hay mejor forma de conocer  un pueblo, sus costumbres, manera de ver las cosas que vivir las cosas como si uno fuera de ese lugar. Y más que tener un espíritu de crítica, hay que tener una apertura a diferentes maneras de hacer las cosas, de hablar, de pensar….

Aquí les dejo una pequeña lista de cosas que he ido descubriendo de los granadinos. Lo que aquí aparece son cosas o palabras que no había escuchado o visto en otros lugares de Nicaragua, y es por eso que a uno lo cautivan y considero apropiado compartir entre nosotros, como nicaragüenses, este tipo de información para valorar el ingenio y la diversidad del nica y de nuestra Nicaragua.

“En la casa de enseguida….”

Admito que la primera vez que escuché esta frase me llamó mucho la atención, porque nunca había escuchado esta palabra en ese tipo de situación. Me refiero a la palabra ´´ enseguida´´, he descubierto, porque lo he escuchado en varias ocasiones y he preguntado también, que en Granada no se dice ´´al lado de´´, por ejemplo si uno vive al lado de un restaurante, en Granada uno vive enseguida del restaurante. Igual se utiliza para dar indicaciones: ¿Dónde queda la farmacia?, la farmacia está enseguida de la Casa Pellas y no al lado de la Casa Pellas.

“¿Jocotes pelados?”

¿Les gustan los jocotes?, bien ricos con sal ¿Verdad?, pero ¡qué aburrido tener que pelarlos!, ¿Pelarlos?, sí, leyó bien, ¡pelarlos!, en el parque Central de Granada, he visto bolsas de jocotes pelados, para los que no entienden, les quitan las ´´cáscaras´´. Un amigo granadino me dice que eso es cien por ciento normal en Granada y que a veces incrementa un poco el precio de los jocotes pelados y que los con ´´cáscara´´ son más baratos. No sé por qué, pero nunca me pasó por la mente que lo de afuera del jocote fuera la cáscara y que para comértelos se tuvieran que pelar, pero ahora ya sé que, al menos por estos lados, es así.

“¿Dónde hay un frito?”

¿Tiene hambre y quiere comerse un pollo asado o carne asada, un taco o una enchilada?, fácil, hay que dirigirse a una…..o a un? Ummmm, bueno, va a depender de dónde uno esté. Si estás en Granada sería ir a un frito! Un frito es lo mismo que decir una fritanga. En Granada se dice un frito, porque, según me cuentan y con mucha lógica, las cosas que se hacen son mayoritariamente fritas, es exactamente la misma idea de fritanga o comidería, pero con otro nombre. En Managua normalmente un frito es un pedazo de carne de cerdo o chanco que se pone a freír y se le conoce como frito o frito de carne, entonces cuando uno escucha la palabra frito no la asocia a una fritanga, al menos que sea en Granada!

“¿Carne asada sin gallo pinto?”

En Granada cuando uno compra una carne asada, te dan tajadas verdes o maduras o la mezcla de ambas, la carne y la ensalada, pero no te ponen gallo pinto! y entonces uno pregunta: ¿ Y el gallo pinto? y la respuesta es: eso es extra. O sea que el gallo pinto te lo cobran aparte. Nunca había visto eso. Para mi ese servicio de comida incluye todo: gallo pinto, carne, tajadas verdes o maduro y ensalada y como extra un queso o cuajada o si uno quiere más de los mismos ingredientes se entiende que te lo cobren como extra, pero nunca como extra de primas a primera. De nada sirve reclamar, es extra y ya!

Hay muchísimas cosas que nos pueden “sorprender” de nosotros mismos y hay tantas otras más que nos hacen falta descubrir de las ciudades de nuestro país, esto que les presento es tan solo un pequeño ejemplo de lo que yo he podido apreciar de Granada, del mismo modo una persona de Granada que empiece a vivir en otra ciudad va a tener material que compartir con los demás, va a encontrar formas de hablar, maneras de hace las cosas distantes a las que él conoce y probablemente va a querer compartirlas. Por mi parte, sé que a medida que conozca más cosas de Granada, seguramente más me voy a enriquecer de nuestra manera de hablar, ver y hacer las cosas, aunque con el paso del tiempo seguramente me acostumbre y todas las cosas de esta pequeña lista dejen de ser cosas nuevas para mí y las voy a ver como lo habitual, como un perfecto granadino!