dimanche 21 décembre 2014

Una pequeña fotografía de cómo nos ven los extranjeros a los nicas



Por: Jorge Vega

He aprovechado las clases de español que imparto a extranjeros que visitan nuestro país, para preparar una lista, no exhaustiva, de las cosas que les sorprende o llama la atención de Nicaragua.
Hay aspectos tanto positivos como negativos, la idea es tener una pequeña fotografía de cómo nos ven los extranjeros a los nicas. ¡Veamos!

La puntualidad: no es un secreto que somos un poco “especiales” con el tema de la puntualidad, pero no sólo a nosotros nos pasa eso, he descubierto que ese es como un tema de referencia de Latinoamérica. Les he explicado a mis estudiantes que los nicas nos permitimos un margen de 30 minutos de aceptación para casi cualquier tipo de actividad y que en muchos caso si uno quiere hacer una actividad a las 3 en punto, hace la invitación a las 2:30, para que las personas lleguen a la actividad a las 3 en punto.

Compartir un taxi: los que han tomado taxi se asombran de saber que el taxi no es exclusivo para la persona que lo toma, en efecto, nuestro sistema de transporte “selectivo” es más bien “selec-colectivo” y el taxista va ingeniando/ construyendo su ruta en dependencia de las personas que van subiendo al taxi.

La no insistencia al momento de querer vender: mis informantes me dicen que una de las cosas que les gusta de Nicaragua es que los vendedores se acercan y les proponen comprar algo, pero que no tienen tanta insistencia y que ellos les pueden decir: no, gracias!” y asunto resuelto. ¡Está claro que ellos no han ido al Mercado Oriental!

Las triquitracas (pólvora): debo confesar que esto me asombra incluso a mí. Estoy acostumbrado a escuchar ese ruido, pero es verdad que en muchas ocasiones, uno escucha la pólvora y no sabe por qué están tirándolas, en esos momentos uno puede preguntar: ¿Qué se celebra hoy? Tuve una estudiante inglesa que vive en Nicaragua desde hace un par de años y todavía no se acostumbra al sonido de la pólvora.

El ruido: en dependencia del origen de los estudiantes, algunos pueden o no quejarse del ruido; hay unos que viven en ciudades grandes y con mucha gente alrededor y para ellos Nicaragua es como sinónimo de paz, porque somos menos y al parecer producimos menos ruido, pero para otros que viven en pueblos pequeños y quizás sin mucha actividad al venir a Nicaragua sienten que hay ruido por todos lados.

Música por todos lados: me encanta la música. He estado en países muy lindos, pero con música “gris” y siento que la música latina es como con mucha más energía, más salsa y es cierto que en Nicaragua siempre se escucha música por todos lados; casas, parques, mercados, supermercados, centros comerciales, buses, incluso en los entierros. A la mayoría de mis informantes les gusta esto, pero hay otros a los cuales no les gusta tanto.

“¡Qué calor hace!”, se dice todos los días: algunos de mis estudiantes se quejan de que el nica siempre está diciendo que hace mucho calor y me dicen que ellos pensaban que estábamos acostumbrados al calor. Pues sí, estamos acostumbrados al calor y a hablar del calor! Esa es incluso una manera de empezar una conversación en casi cualquier lugar…

La basura es desagradable: independientemente de lo que se diga la basura es desagradable y es cierto que a nivel general los nicas no nos hemos acostumbrado a vivir en lo limpio. A pesar de muchas campañas de limpieza, hoy por hoy se sigue tirando basura por las ventanas de los buses, carros y en particular en las cercanías de cauces, mercados y esa es una tarea pendiente de todos nosotros.

Todo es más “al suave”: a diferencia de lo que muchos de nosotros podamos pensar, los extranjeros tienen la impresión de que en Nicaragua todo es más al suave, que los problemas son menos grandes y que estamos siempre felices. Como somos un país tropical siento que hay como una imagen de que todo aquí es más tranquilo que en los países de origen de los estudiantes. Es cierto que tenemos una mirada diferente ante los problemas y que incluso podemos burlarnos de eso. Por ejemplo si no tenemos nada que comer uno puede preguntar: ¿Qué vamos a comer? y la respuesta puede ser: “¡tortas de aire!”. Y es cierto también que cuando empezamos a hacer un proyecto decimos que vamos a comprar parte de lo que se necesita y después el resto y que vamos a lograr nuestro proyecto, pero que lo vamos haciendo al suave (despacio).

Comer arroz todo el tiempo: la gran mayoría se ha quejado del hecho que comemos arroz todo el tiempo. Para muchos de ellos no es habitual comer arroz siempre, lo comen muy eventualmente. Mientras que aquí lo comemos siempre y en las noches se mezcla con el frijol para hacer el gallo pinto. Para el nica un plato de comida inicia normalmente con el arroz y luego se le van agregando los demás complementos como carne, ensalada, bastimento (tajadas, tortillas).

El nica es muy curioso: ¿Cómo te llamás?, ¿De dónde sos?, ¿Te gusta Nicaragua?, ¿Cuánto tiempo te vas a quedar?, ¿De qué trabajás?, ¿Cuánto ganás en tu país?, ¿Por qué andás en Nicaragua?, son preguntas súper habituales a las que los visitantes deben responder en muchísimas ocasiones. El nica se muestra muy curioso, pero además muy interesado en la persona que están conociendo, en el nuevo “bróder”, porque nosotros somos “amigos” en menos de lo que cualquiera podría construir una amistad!

Se usa mucho “amor”, “cariño” en el mercado: palabras que en muchas culturas son reservadas a un ser amado, aquí se dicen muy habitualmente y sin involucrar nada. ¿Qué andás buscando amor?, eso debe ser raro para el oído extranjero, seguro ellos escuchan algo así como: Amor, te amo, sos el amor de mi vida, ¿Qué me vas a comprar?, en lugar del acostumbrado: ¿Puedo ayudarle?

Dos personas en una bicicleta: eso es habitual en muchos países, lo que sorprende aquí (y en toda América Latina), es que en lugar de que el acompañante vaya en la parte trasera de la bicicleta, lo haga adelante, de tal forma que el que va manejando va además protegiendo a la persona que lleva con él.

Para concluir debo confesar que muchas de las cosas que menciono en esta nota, nunca me pasaron por la mente como cosas que sorprenden a los extranjeros cuando vienen a Nicaragua y si ahora lo sé, es gracias a la información brindada por mis ex estudiantes de español. 

A todos ellos una palabra: ¡Gracias!

Foto extraída de: http://familiasenruta.com/experiencias/famenruta/nicaragua-con-nins-granada-la-gran-sultana/





mercredi 10 décembre 2014

Mi lista de las mejores cosas del mundo

Por: Jorge Vega

He estado pensando un poco en esto y siento que si me tocara mencionar cuáles son las mejores cosas del mundo que me han tocado vivir, sentir, conocer y poder mencionar las que aún no he tenido la oportunidad de experimentar, me atrevería a decir que, si tuviera que empezar con sólo 10, sin duda alguna serían:




1.       Haber nacido en un país pobre con tantos contrastes. País que para muchas naciones ni siquiera existe, pero que poco a poco empieza a hacerse su camino. No lo tiene muy fácil, pero igual seguimos caminando.
2.       Ser voseante. Estoy enamorado de la forma de hablar del nica y sobre todo del uso del “vos” que realmente cambia el sentido de las cosas, hace que las frases sean mucho más “cortantes”, siempre como ordenando a los demás hacer algo, pero con cortesía. Por ejemplo: Los tuteantes dicen: ven aquí! Se siente más distante y “respetuoso”, en cambio nosotros decimos: ¡vení ve! Que según yo, es súper directo y muestra mucha confianza, algo bastante “típico” del nica.

3.       No tener 8000 “amigos” en las redes sociales, pero contar con menos de 8 a quienes quiero mucho y en quienes puedo confiar con los ojos cerrados, aunque a veces, lo confieso, tenga que medio abrir un ojo para constatar que todo va bien :- )

4.       Haber, desde más o menos los 18 años de edad, vivido fuera de la casa de mi madre. Algo bastante inusual en nuestro país, donde para realmente “irte” de la casa, o salir de tu casa materna, tenés que salir casado. La oportunidad de vivir fuera te hace ser independiente y serlo desde temprana edad te da mucha más confianza en vos mismo como persona. Nadie está diciendo que sea fácil, al contrario, es el momento de enfrentarte con la vida real, con el mundo y pues aprender a vivir de ese modo tiene sus altibajos como todo, pero al final del día uno aprende a organizarse, a manejar sus gastos entre otras cosas.

5.       Haber aprendido idiomas extranjeros como francés, inglés, alemán, portugués, mantener ese interés por perfeccionarlos, pero también tener el gusto por idiomas que nunca me he atrevido a estudiar o con los que nunca me he “cruzado”, no dudo que pronto tenga la oportunidad de aprender el idioma  tahitiano (reo Tahiti) que seguro será muy exótico para el oído nica, ya tengo ganas de empezar!

6.       Viajar. Ya sea dentro de Nicaragua o en Centroamérica o Europa. Los viajes me han enriquecido mucho culturalmente y creo que me han permitido tener una apertura con la misma Nicaragua y con los países que he visitado. Hoy por hoy, estando en Granada descubro que hay mucho por aprender de nuestro país. En esta ciudad colonial, estoy aprendiendo palabras y maneras de hacer las cosas muy diferentes a las de Managua y poder descubrir y conocer eso para mí es un privilegio. Estoy ansioso e interesado en continuar descubriendo nuevas tierras y culturas lejanas.

7.       Dar clases. Los que nunca lo han hecho seguramente deben pensar que es un trabajo fácil, pero no lo es, es un trabajo que implica mucha preparación y energía y en ocasiones puede ser bastante agotador, pero es muy gratificante. Afortunadamente he trabajado con todo tipo de público, desde niños hasta señores en educación a distancia y cada una de esas experiencias me han permitido ir creciendo profesionalmente y entendiendo y modificando mi manera de enseñar. Pero en definitiva dar clases es un gran placer.

8.       Haber aceptado a la Juana de Arco desde muy pequeñita. Al comienzo fue muy difícil, porque lloraba toda la noche y yo tenía que agarrar un colchón e irme a dormir a la sala y llevármela ahí, para que nadie escuchara su llanto y se calmaba, pero en la mañana amanecía uno que otro pedacito de su ñañita (caca) y eso le daba más razones a mi mamá de querer deshacerse de ella. Pero la Juana se fue acostumbrando a la casa y a mí y gracias a Dios dejó de llorar y pues ya de ahí en adelante todo bien, aunque de vez en cuando empezaba a ladrar por las noches y mi mamá otra vez me decía: ¡callá esa perra!

9.       Tener exceso de equipaje al regreso de Toulouse y descubrir que en la maleta venía nada más y nada menos que Petronilo Pello, esa iba a ser una sorpresa al llegar a Nicaragua, pero por el exceso de equipaje, tuve que abrir la maleta y ver qué se podía acomodar y ahí me llevé la sorpresa de ver a ese monito que se venía a Nicaragua y dejaba en la farmacia cercana al reloj de la ciudad a sus primos lejanos. ¿No te hace falta Francia Petronilo?

10.   ¡¡¡Ahora lo tengo complicado, por haberme limitado a sólo 10!!! Bueno voy a mencionar más de una cosa, creo que para terminar con esta lista diría que entre las mejores cosas del mundo para mí, el haber estado con amigos nicaragüenses en Francia y Suecia ha sido muy gratificante. Haber hecho ese viaje por Barcelona, Lisboa, Londres, Toulouse, Albi y por la excelente compañía, es y será inolvidable. Haber nadado con tiburones en Belice en el Hol Chan, me dio mucho miedo, pero es algo digno de contar.  Haber llorado con mi amiga al preguntarle si estaba preparada para la inevitable pregunta que algún día su hijo, que está en silla de ruedas, le pueda hacer: ¿Por qué él no puede caminar y los demás niños sí?.
Me gusta esto de “mi lista de las mejores cosas del mundo”. Pero tampoco puedo abusar y escribir tanto. Hay muchas cosas que necesitan ser dichas, pero lo haré en otra entrega. Y hay tantas otras más que no han pasado que, bueno, ya en el futuro se escribirán, por el momento hay que seguir con la tarea de vivir y de ir construyendo el futuro.

¿Y vos?, ¿Ya tenés tu lista de las mejores cosas del mundo?