Accéder au contenu principal

Una pequeña fotografía de cómo nos ven los extranjeros a los nicas



Por: Jorge Vega

He aprovechado las clases de español que imparto a extranjeros que visitan nuestro país, para preparar una lista, no exhaustiva, de las cosas que les sorprende o llama la atención de Nicaragua.
Hay aspectos tanto positivos como negativos, la idea es tener una pequeña fotografía de cómo nos ven los extranjeros a los nicas. ¡Veamos!

La puntualidad: no es un secreto que somos un poco “especiales” con el tema de la puntualidad, pero no sólo a nosotros nos pasa eso, he descubierto que ese es como un tema de referencia de Latinoamérica. Les he explicado a mis estudiantes que los nicas nos permitimos un margen de 30 minutos de aceptación para casi cualquier tipo de actividad y que en muchos caso si uno quiere hacer una actividad a las 3 en punto, hace la invitación a las 2:30, para que las personas lleguen a la actividad a las 3 en punto.

Compartir un taxi: los que han tomado taxi se asombran de saber que el taxi no es exclusivo para la persona que lo toma, en efecto, nuestro sistema de transporte “selectivo” es más bien “selec-colectivo” y el taxista va ingeniando/ construyendo su ruta en dependencia de las personas que van subiendo al taxi.

La no insistencia al momento de querer vender: mis informantes me dicen que una de las cosas que les gusta de Nicaragua es que los vendedores se acercan y les proponen comprar algo, pero que no tienen tanta insistencia y que ellos les pueden decir: no, gracias!” y asunto resuelto. ¡Está claro que ellos no han ido al Mercado Oriental!

Las triquitracas (pólvora): debo confesar que esto me asombra incluso a mí. Estoy acostumbrado a escuchar ese ruido, pero es verdad que en muchas ocasiones, uno escucha la pólvora y no sabe por qué están tirándolas, en esos momentos uno puede preguntar: ¿Qué se celebra hoy? Tuve una estudiante inglesa que vive en Nicaragua desde hace un par de años y todavía no se acostumbra al sonido de la pólvora.

El ruido: en dependencia del origen de los estudiantes, algunos pueden o no quejarse del ruido; hay unos que viven en ciudades grandes y con mucha gente alrededor y para ellos Nicaragua es como sinónimo de paz, porque somos menos y al parecer producimos menos ruido, pero para otros que viven en pueblos pequeños y quizás sin mucha actividad al venir a Nicaragua sienten que hay ruido por todos lados.

Música por todos lados: me encanta la música. He estado en países muy lindos, pero con música “gris” y siento que la música latina es como con mucha más energía, más salsa y es cierto que en Nicaragua siempre se escucha música por todos lados; casas, parques, mercados, supermercados, centros comerciales, buses, incluso en los entierros. A la mayoría de mis informantes les gusta esto, pero hay otros a los cuales no les gusta tanto.

“¡Qué calor hace!”, se dice todos los días: algunos de mis estudiantes se quejan de que el nica siempre está diciendo que hace mucho calor y me dicen que ellos pensaban que estábamos acostumbrados al calor. Pues sí, estamos acostumbrados al calor y a hablar del calor! Esa es incluso una manera de empezar una conversación en casi cualquier lugar…

La basura es desagradable: independientemente de lo que se diga la basura es desagradable y es cierto que a nivel general los nicas no nos hemos acostumbrado a vivir en lo limpio. A pesar de muchas campañas de limpieza, hoy por hoy se sigue tirando basura por las ventanas de los buses, carros y en particular en las cercanías de cauces, mercados y esa es una tarea pendiente de todos nosotros.

Todo es más “al suave”: a diferencia de lo que muchos de nosotros podamos pensar, los extranjeros tienen la impresión de que en Nicaragua todo es más al suave, que los problemas son menos grandes y que estamos siempre felices. Como somos un país tropical siento que hay como una imagen de que todo aquí es más tranquilo que en los países de origen de los estudiantes. Es cierto que tenemos una mirada diferente ante los problemas y que incluso podemos burlarnos de eso. Por ejemplo si no tenemos nada que comer uno puede preguntar: ¿Qué vamos a comer? y la respuesta puede ser: “¡tortas de aire!”. Y es cierto también que cuando empezamos a hacer un proyecto decimos que vamos a comprar parte de lo que se necesita y después el resto y que vamos a lograr nuestro proyecto, pero que lo vamos haciendo al suave (despacio).

Comer arroz todo el tiempo: la gran mayoría se ha quejado del hecho que comemos arroz todo el tiempo. Para muchos de ellos no es habitual comer arroz siempre, lo comen muy eventualmente. Mientras que aquí lo comemos siempre y en las noches se mezcla con el frijol para hacer el gallo pinto. Para el nica un plato de comida inicia normalmente con el arroz y luego se le van agregando los demás complementos como carne, ensalada, bastimento (tajadas, tortillas).

El nica es muy curioso: ¿Cómo te llamás?, ¿De dónde sos?, ¿Te gusta Nicaragua?, ¿Cuánto tiempo te vas a quedar?, ¿De qué trabajás?, ¿Cuánto ganás en tu país?, ¿Por qué andás en Nicaragua?, son preguntas súper habituales a las que los visitantes deben responder en muchísimas ocasiones. El nica se muestra muy curioso, pero además muy interesado en la persona que están conociendo, en el nuevo “bróder”, porque nosotros somos “amigos” en menos de lo que cualquiera podría construir una amistad!

Se usa mucho “amor”, “cariño” en el mercado: palabras que en muchas culturas son reservadas a un ser amado, aquí se dicen muy habitualmente y sin involucrar nada. ¿Qué andás buscando amor?, eso debe ser raro para el oído extranjero, seguro ellos escuchan algo así como: Amor, te amo, sos el amor de mi vida, ¿Qué me vas a comprar?, en lugar del acostumbrado: ¿Puedo ayudarle?

Dos personas en una bicicleta: eso es habitual en muchos países, lo que sorprende aquí (y en toda América Latina), es que en lugar de que el acompañante vaya en la parte trasera de la bicicleta, lo haga adelante, de tal forma que el que va manejando va además protegiendo a la persona que lleva con él.

Para concluir debo confesar que muchas de las cosas que menciono en esta nota, nunca me pasaron por la mente como cosas que sorprenden a los extranjeros cuando vienen a Nicaragua y si ahora lo sé, es gracias a la información brindada por mis ex estudiantes de español. 

A todos ellos una palabra: ¡Gracias!

Foto extraída de: http://familiasenruta.com/experiencias/famenruta/nicaragua-con-nins-granada-la-gran-sultana/





Seguí leyendo ↓

Amsterdam, la capital de colores

Jorge Vega~ Me gusta viajar. Esa es una de las cosas que más me gustan. Me gusta viajar, porque al viajar conocés otras cosas, ves formas diferentes de hacer las cosas, escuchás otro idioma o si es tu mismo idioma escuchás otras formas de hablar, otros acentos, otras formas de llamar a las cosas, otros olores, sabores... He tenido la suerte de viajar por varios países, no tantos como quisiera, pero en definitiva que esa es una riqueza cultural enorme, vas llenando tu mochila de nuevos destinos y te das cuenta que después de cada viaje regresás cansado, pero renovado y con una gran sonrisa. Hace poco fui a Amsterdam en los Países Bajos, y esa ciudad me gustó mucho. Uno de los aspectos más cautivadores, además de sus canales y de sus bicletas, fue el hecho de ver que las personas sacaban sus sillas y sus mesas y se sentaban en las calles, como nosotros en Nicaragua que nos sentamos en las aceras de las casas. Yo juraba que ese tipo de cosas sólo se hacían e...

Mi “experiencia” con la cocina.

Por: Jorge Vega Nacer en un país como Nicaragua tiene, aunque no lo crean, muchas ventajas, pero no quiero hablar de eso en esta ocasión sino de una de las grandes des-ventajas, así con guión, porque para algunos puede que sea una ventaja, pero para mí no lo es. Veamos. Tengo un poco más de 25 años y hoy, por primera vez en mi vida, pelé un melón, increíble, esa fruta tan común que he comido una y mil veces en ensalada de frutas, o sin nada más o bien que he bebido en fresco de melón con naranja. Es increíble, pero no sabía incluso cómo pelarlo, no sabía si se tenía que partir por la mitad y luego quitar la cáscara o si se podía pelar como las naranjas que se les quita la cáscara y luego se parten por la mitad para extraer su jugo, pero el melón era algo grande y realmente no tenía idea de cómo pelarlo y de si lo estaba haciendo bien. En Nicaragua la cocina es un lugar “privilegiado” por no decir obligatorio para las mujeres, los hombres pueden entrar para probar algo de l...

Las caponeras francesas

Por: Jorge Vega Las caponeras llegaron a Nicaragua hace unos 10 años creo, a lo mejor mâs, pero seguro me falla la memoria, lo cierto es que desde que aparecieron en el paîs, su uso se ha hecho muy comûn e incluso vital. Todo el mundo tiene acceso a una caponera para transportarse en trayectos mâs o menos cortos. Hay caponeras que funcionan sôlo con la fuerza de su piloto, en cambio hay otras que tienen un motor, eso les permite hacer trayectos mâs largos y obviamente mâs tranquilos para el piloto, porque no tiene que gastar su energîa en pedalear por mucho tiempo. Hay lugares en Managua donde las caponera son mâs que ûtiles o como dije antes podrîamos decir que son vitales , porque como Managua es tan grande, hay gente que vive en zonas no tan centrales y el bus o taxi los deja hasta cierto punto y sin la ayuda de una caponera esas personas tendrîan que caminar al menos unos 10 ô 15 minutos, de ahî que su presencia, segûn yo, sea tan necesaria....

El arroz nuestro de cada día!

  Por: Jorge Vega Como lo mencioné en otra entrada, en Nicaragua no se le enseña a cocinar a los hombres, entonces cuando a uno lo toca estar fuera del país y tener que hacer su propia comida, en muchas ocasiones nos resulta totalmente difícil! La primera vez que me tocó estar por mucho tiempo fuera del país, compraba mucha comida congelada que bastaba con ponerla en una paila con aceite o sin nada o en el microondas y con eso ya me las arreglaba para comer, pero como hay momentos en lo que eso me aburría, tuve que empezar a medio aprender a cocinar y como no tenía mucha plata, entonces tenía que comerme todo a como me saliera. No tienen idea de las cosas que me tuve que comer, creaciones hechas por mí mismo. De regreso en Nicaragua, me interesé por aprender un poco más sobre el arte de cocinar y ahora sé hacer algunas cositas, no súper deliciosas o suculentas, pero no me muero de hambre como decimos popularmente en el país, pero todavía hay algo que me da b...