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Memorias del confinamiento en Francia...

Por: Jorge VEGA|

Durante el confinamiento en Francia, por el tema del Covid, se implementó el uso de un certificado de desplazamiento, con carácter obligatorio, para poder tener derecho a salir de tu casa.

Habían diferentes motivos :

-Desplazamiento entre el domicilio y el lugar de trabajo cuando uno no podía trabajar desde la casa (teletrabajo).

-Desplazamiento para ir a hacer compras de primera necesidad en establecimientos autorizados.

-Desplazamientos por razones de salud.

-Desplazamientos por motivos familiares.

-Desplazamientos cortos, cercanos al domicilio, para poder caminar un poco solo o con su mascota.

Todas las calles estaban súper vacías, porque uno tenía miedo de lo que estaba pasando. El certificado de desplazamiento para poder salir de tu casa, te permitía poder ''respirar'' un poco, poder ir a trabajar en físico (para los que no tenían otra opción), poder ver tu barrio, ir al supermercado...

Durante el confinamiento mi impresora no funcionaba, y Francia consideró que comprar ese tipo de cosas, durante el Covid, no era indispensable. Me parece que se elaboró una lista de productos de primera necesidad que eran considerados útiles.

Uno no podía salir a la calle sin el certificado de desplazamiento, con carácter obligatorio, y me parece que al comienzo uno lo tenía que mostrar en físico (en papel) en el caso de haber un control policial. Mostrarlo en físico implicaba imprimirlo y nosotros no podíamos hacerlo.

¿Qué hicimos? Empezamos a escribirlos a mano. Escribíamos absolutamente todo lo que aparecía en el certificado de desplazamiento, y teníamos varias ''copias'', porque los certificados tenían validez durante cierto tiempo; aparecía la fecha y la hora en la que uno había salido de su casa. Es lógico, porque la idea era salir lo menos posible para garantizar la seguridad de todos.

Creo que pasaron dos o tres semanas para que el Gobierno autorizara el poder mostrar dicho certificado en el celular, lo cual nos facilitó bastante la vida, porque así no teníamos que escribir a mano toda la información que aparecía en dicho certificado. Era mucho más fácil, porque uno sólo tenía que ir a una página web y completar cierta información y así poder estar tranquilo al momento de salir de la casa.

Yo guardé, como un tesoro, uno de los tantos certificados de desplazamiento que tuvimos que escribir a mano durante el confinamiento y cada vez que lo veo, siento como que fuera algo de otro tiempo, de otro siglo, algo perteneciente a la historia, y por lo tanto quise escribir algunas palabras para agradecerle al papel y a la tinta, así como a la escritura a mano, por habernos ayudado en un momento bastante complicado para la humanidad.

Cosas tan sencillas y básicas como una hoja de papel y un lápiz, y el poder saber leer y escribir, nos permitieron seguir con una vida relativamente ''normal'' durante el confinamiento.

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