Accéder au contenu principal

La persona que viaja

Jorge Vega |


Vista de Eguisheim

Me gustan y admiro a las personas que viajan, porque la persona que viaja tiene muchas cualidades que me maravillan. Para viajar hace falta plata, es cierto, pero conozco a gente que tiene plata y que simplemente no viaja, así que la plata no es la única razón o impedimento por el que las personas viajan o no.

La persona que viaja tiene, sobre todo, ganas de conocer o de ver otras cosas, de comer cosas que no come habitualmente, de aprender cosas, de tener contacto con otras personas de otras regiones o de otros países. Muchas veces la persona que viaja tiene que hablar en otro idioma, aprender otros códigos culturales, hacer cosas que no haría en su país o ciudad de origen.



La persona que viaja ve todo desde un ojo diferente, desde otra perspectiva,entonces para la persona que viaja, cosas tan simples y cotidianas para las personas locales, pueden ser contempladas con admiración. Me pasaba mucho eso en Nicaragua. Recuerdo que una vez fui a Catarina con una francesa que trabajaba conmigo en la Alianza Francesa y cuando estábamos cerca de Catarina, había un chancho (cerdo) en la calle y para ella eso fue como uno de los mejores espectáculos que había visto en su vida, le parecía increíble ver a ese gran chancho en la calle y pues a mí no me parecía tan “increíble”. Ella vivió ese momento como algo único, porque era nuevo y quizás exótico para ella.

 
La semana pasada estuve en Alsacia. Yo trabajé en Estrasburgo hace 13 años y conocía ciertas cosas de la región, pero no mucho y en esta ocasión tuve la oportunidad de visitar ciudades que no pude ver en el pasado. Si en Nicaragua fue mi colega francesa la que se maravilló con todo lo que vio en Nicaragua, en esta ocasión me tocó a mí admirar y maravillarme con esa región de Francia. Hay pueblos en Alsacia que no parecieran de verdad, pareciera que uno estuviera en un cuento o quizás en algún escenario de una película, todo es tan mágico, tan bonito, tan exótico para mí.

La persona que viaja puede hacer comparaciones también, es cierto. La persona que viaja compara lo que conoce (su referencia), con lo nuevo, con los que está descubriendo y aprendiendo e integrando. En algunas ocasiones la persona que viaja simplemente compara por comparar, o para decir que todo lo que él o ella conoce es mejor y pues hay otro tipo de persona que viaja, que puede hacer comparaciones de forma inconsciente, y hay también otras personas que viajan con el espíritu tan abierto, tan libre, que simplemente aprovechan lo que ven y están tan sumergidos en lo que ven, que no tienen el tiempo de comparar.

Viajar es para mí una de mis grandes pasiones y no importa qué tan lejos o cerca viaje, siempre disfruto y disfrutaré de las nuevas experiencias. Es que me gustan y admiro a las personas que viajan, porque la persona que viaja tiene muchas cualidades que me maravillan, ¿Te lo había dicho alguna vez?

 
La Montaña de los Monos,  Kintzheim (Alsacia).



Posts les plus consultés de ce blog

Olivia, el terremoto invisible, y nosotros

  Por : Jorge VEGA | La semana pasada hicimos, un grupo de alumnos y yo, una salida cultural en el marco del Festival de Cine Español de Nantes . Vimos la película de animación Olivia, de Irene Iborra Rizo , la cual trata de varios temas súper difíciles, pero Irene lo hace de forma bastante suave (relativamente relax), para que sea más fácil de digerir. La película aborda varios temas como, por ejemplo, la amistad, la solidaridad, las clases sociales, la migración, pero el tema principal es el desahucio (expulsión de un lugar de habitación). Olivia, el personaje principal de la película, vive en un apartamento con su hermanito y su mamá. Viven en un barrio de clase media y aparentemente todo está bien, pero después todo se complica, porque ellos pasan de clase media a clase baja (pobre). Todo cambia y muy rápido. Olivia, al ser la hermana mayor, utiliza su imaginación para proteger a su hermanito, pero está claro que ella misma sufre por la situación que están viviendo. Su...

Amsterdam, la capital de colores

Jorge Vega~ Me gusta viajar. Esa es una de las cosas que más me gustan. Me gusta viajar, porque al viajar conocés otras cosas, ves formas diferentes de hacer las cosas, escuchás otro idioma o si es tu mismo idioma escuchás otras formas de hablar, otros acentos, otras formas de llamar a las cosas, otros olores, sabores... He tenido la suerte de viajar por varios países, no tantos como quisiera, pero en definitiva que esa es una riqueza cultural enorme, vas llenando tu mochila de nuevos destinos y te das cuenta que después de cada viaje regresás cansado, pero renovado y con una gran sonrisa. Hace poco fui a Amsterdam en los Países Bajos, y esa ciudad me gustó mucho. Uno de los aspectos más cautivadores, además de sus canales y de sus bicletas, fue el hecho de ver que las personas sacaban sus sillas y sus mesas y se sentaban en las calles, como nosotros en Nicaragua que nos sentamos en las aceras de las casas. Yo juraba que ese tipo de cosas sólo se hacían e...

La siesta musical, en Nantes.

  Por: Jorge VEGA| A mí me gusta relajarme, como a prácticamente todo el mundo, espero. A mí me relajan varias cosas, como, por ejemplo, escuchar música, bailar, viajar, escribir artículos (entradas) en mi blog y también cocinar. En lo que refiere a centros acuáticos, uno de los lugares que logran dicho objetivo, en Nantes, es el Aquatonic. Yo voy a dicho lugar cuando puedo, porque me encanta el recorrido acuático que ellos proponen. ¿Qué es lo novedoso? Bueno, actualmente tienen ''La siesta musical'' , la cual consiste en, como su nombre lo indica, poder hacer una siesta escuchando música. La idea me pareció interesante, pero como no tengo la costumbre de hacerlo, confieso que me costó intentarlo. Empecé una vez y sentía como si el agua se fuera a introducir en mi cabeza, algo que no iba a pasar, pero era, pienso, una forma de protección de parte de mi cerebro. La música era relajante. Eran sonidos tranquilos que te invitaban a relajarte o hacer la siesta y sient...