lundi 12 juin 2017

De lo difícil de ser nocturno y vivir en un mundo diurno



Jorge Vega



Me activo por las noches. Tengo toda la energía del mundo por las noches y conozco a otro montón de gente que funciona así también. Es súper curioso, porque siento que en la noche puedo ser bien creativo, puedo escribir cosas interesantes, pensar en proyectos que me interesa materializar y no sé, siento que cuando estudio algo de noche aprendo mejor.

Hay otras personas que son diurnas, es decir que son más del día, entonces ello.a.s son más productivos durante el día y descansan en la noche, eso es lo normal, porque el día está hecho para trabajar, funcionar, ser creativo y demás y la noche pues para descansar, pero por «razones misteriosas» no funciono de esa manera.

De hecho las correcciones de exámenes las hago de noche, porque estoy mucho más concentrado; como no hay ruido ni nadie cerca, entonces uno puede concentrarse plenamente en la actividad que está haciendo. Digo esto desde mi experiencia nocturna, quienes no hayan experimentado eso, no lo comprenderán…

Lo malo de ser nocturno en un mundo que funciona mayoritariamente de día, o al menos en el oficio que desempeño, es que como uno se acuesta algo tarde, al día siguiente uno anda algo cansado. Y no soy el único al que le pasa, por ejemplo una colega de español que una vez me dijo que sólo había dormido 3 horas y le pregunté: ¿3 horas nada más ó 3 horas con 5 minutos? J

Afortunadamente que no todas las personas son nocturnas, porque de ser así, se tendría que cambiar el horario de trabajo y todos tendríamos que trabajar de noche y como los humanos somos complicados, si se llegara a cambiar todo eso para ser más productivos de noche, seguramente nos volveríamos diurnos y tendríamos ganas de trabajar durante el día....