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Portafolio del poema "Cuando duermas"

Mientras duermas

Cuando al otro lado de la montaña, Los pájaros no canten más, Acordate de mí. No te cantaré, Te hablaré Y luego sin previo aviso te besaré. Cuando al otro lado de la montaña, Sin compañía te sintás, De los recuerdos vividos conmigo Te alimentarás. Cuando al otro lado de la montaña Yo, triste y solo esté, Abrazaré los recuerdos presentes en mi almohada, Fuertemente la apretaré Y de tus besos, gemidos y caricias me saciaré. Cuando al otro lado de la montaña, Vos triste estés, Me recordarás, De todas nuestras travesuras te reirás Y por las noches, mientras duermas Con el recuerdo de mis abrazos te cobijarás. Mientras duermas mi amor, Mientras duermas los pájaros para vos cantaran. Jorge Vega

Concierto de solidaridad con las mujeres, porque sin la mujer... los derechos no son humanos!

Por: Jorge Vega Estaba enterado del movimiento “María Elena Cuadra” (MEC), por los spots publicitarios que aparecen en la televisión y porque una amiga lo había mencionado un par de veces, pero, sinceramente, nunca había estado muy interesado en obtener información referente a ese movimiento que, como muchos sabrán, trabaja en pro de los derechos laborales de las mujeres. De hecho dos de sus lemas son: “Sin la mujer, los derechos no son humanos!” y el ya conocido “ Trabajo sí, pero con dignidad”. Les comenté a algunos amigos sobre el concierto y les propuse que fuéramos, y estos me dijeron que sí, llegado el día acordado, todos me llamaron para decirme que no iban a poder acompañarme y se disculparon. Me desmotivé un poco, pero durante la clase mencioné lo del concierto y por magia, me volví a motivar! La convocatoria fue realizada a través de la radio, la cita era en la escuela de danza, frente a la UNI y la actividad era un concierto en solidaridad con las trabajadoras de las m...

Mi amigo el sicario

Jorge Vega Lo conocí en el instituto, en el verano del 82. Era un año menor que yo, según recuerdo, pero con una basta experiencia en el arte de matar. Asesinó a muchos de los que en ese entonces eran sus amigos, les dio una certera cuchillada que los apartó de él poco a poco. Me alejé del filo de sus pensamientos perturbadores, y un buen día me alegré al creer que había desaparecido para siempre. Mas al cerrar los ojos, lo veo en mis sueños, a mi lado. El sicario mató la tranquilidad de mis noches y la paz de mi sueño. Se enriqueció, pero enfermó de locura y murió, pero sigue matando a pesar de estar muerto, no descansa en paz. Sigue a mi lado.

Un día en la escuela de Lucas Drobek.

En la clase de Lucas, hay nueve alumnos, cada uno un poco diferente al otro, pero conviven y comparten con mucho calor humano. Al inicio de la clase nos sentamos en el piso haciendo un circulo y cada alumno empezó a contar un poco lo que había hecho el día anterior, los otros sólo escuchaban y no podían interrumpir la oratoria de los otros. Luego me toco presentarme, lamentablemente no podía hablar bien alemán y eso me impedía explicar todo lo que quería, por suerte que la profesora encargada de la clase 3- A y su asistente, hablaban un poco inglés y cuando no podía explicar algo en alemán lo decía en inglés y las profesoras traducían. El nombre de la profesora es señora Hamborg, la cual resultó ser súper amable, en la clase trabajan dos profesoras la señora Hamborg y la señora Klug. Luego de la corta presentación los niños me hacían alguna que otra pregunta sobre Nicaragua, preguntas como: ¿En Nicaragua hay bomberos?, ¿Tienen carros?, ¿Tienen play station o game boy? Y así, pero no fa...

El hijo

A Marlene Aguilar(mi mamá) No recuerdo cómo me di cuenta. Sólo lo sé. No recuerdo con exactitud la fecha en que llegaste y te quedaste. No tengo un recuerdo tuyo sino hasta las 5 años. Me di cuenta que existías porque me hablabas. Antes lo hacías y no sé por qué, pero te reconocía. Te reconocía. No me eras ajena. El estar cerca tuyo me bastaba. Mi alimento durante ese tiempo fue tu pecho. Mis juguetes tus dedos y tus manos. Mi radio tu voz. Mi mamá cantándome al oído, esas canciones que no recuerdo, pero que reconozco al escuchar a mi mamá cantarle a sus nietos. No recuerdo cómo empecé a tener consciencia propia, sólo sé que durante todo ese trayecto alguien estuvo cerca de mí, cuidándome, acariciándome, cantándome, y sufriendo conmigo cuando me enfermaba. No sé en qué sitio se contratan a las madres, pero el requisito de toda postulante es estar dispuesta a dar amor a su hijo, ayudarle en su desarrollo, educarlo, para luego dejarlo descubrir y experimentar por sí mismo...