samedi 23 mai 2009

El hijo



A Marlene Aguilar(mi mamá)

No recuerdo cómo me di cuenta. Sólo lo sé. No recuerdo con exactitud la fecha en que llegaste y te quedaste. No tengo un recuerdo tuyo sino hasta las 5 años. Me di cuenta que existías porque me hablabas. Antes lo hacías y no sé por qué, pero te reconocía. Te reconocía. No me eras ajena. El estar cerca tuyo me bastaba. Mi alimento durante ese tiempo fue tu pecho. Mis juguetes tus dedos y tus manos. Mi radio tu voz. Mi mamá cantándome al oído, esas canciones que no recuerdo, pero que reconozco al escuchar a mi mamá cantarle a sus nietos. No recuerdo cómo empecé a tener consciencia propia, sólo sé que durante todo ese trayecto alguien estuvo cerca de mí, cuidándome, acariciándome, cantándome, y sufriendo conmigo cuando me enfermaba. No sé en qué sitio se contratan a las madres, pero el requisito de toda postulante es estar dispuesta a dar amor a su hijo, ayudarle en su desarrollo, educarlo, para luego dejarlo descubrir y experimentar por sí mismo el mundo del cual él es partícipe. Así lo hizo mi mamá conmigo.Y a las madres decirles: ¡Gracias por existir!

Jorge Vega