Accéder au contenu principal

Los hombres de papel


By: Jorge Vega |


Se buscan, se atraen y se juntan, así son los hombres de papel, siempre en busca del amor, aún a sabiendas que perderán su libertad, los colores y la sonrisa quizás.

Los hombres de papel salen de noche y liberan sus alas, pero al amanecer las vuelven a cerrar, las guardan y van por las calles respirando lo bueno y lo malo. Van con fe en lo desconocido o contado.

Los hombres de papel ya no lloran, son felices estando cerca, sonríen incluso al desenmascararse. La sonrisa gobierna en sus rostros, en sus dulces ojos, en sus almas.

Los conocí a los 15 y no los olvidé jamás. Conocí a muchos, pero sólo pude hablar y oler a unos cuantos.

Pero no todos los hombres de papel son de fiar, ¡No señor!, hay unos que te cortarían en pedazos si pudieran, otros que te rompen los brazos, las piernas e incluso el corazón. 

Los hombres de papel no cambian mucho por dentro, pero por fuera la tripa les crece y las arrugas aparecen. Llegado ese momento, sufren y desean estar cerca del agua para perderse, pero no lo hacen, se quedan.

Los hombres de papel sonríen y sus sueños envejecen con ellos.  

No desean regresar, sólo irse y volar por los aires de la libertad. Volar y morir o perderse y no regresar que da lo mismo al final. 

Los hombres de papel juegan a la libertad. La libertad agoniza junto a los, cada vez menos invisibles y olvidados, hombres de papel.

Posts les plus consultés de ce blog

Olivia, el terremoto invisible, y nosotros

  Por : Jorge VEGA | La semana pasada hicimos, un grupo de alumnos y yo, una salida cultural en el marco del Festival de Cine Español de Nantes . Vimos la película de animación Olivia, de Irene Iborra Rizo , la cual trata de varios temas súper difíciles, pero Irene lo hace de forma bastante suave (relativamente relax), para que sea más fácil de digerir. La película aborda varios temas como, por ejemplo, la amistad, la solidaridad, las clases sociales, la migración, pero el tema principal es el desahucio (expulsión de un lugar de habitación). Olivia, el personaje principal de la película, vive en un apartamento con su hermanito y su mamá. Viven en un barrio de clase media y aparentemente todo está bien, pero después todo se complica, porque ellos pasan de clase media a clase baja (pobre). Todo cambia y muy rápido. Olivia, al ser la hermana mayor, utiliza su imaginación para proteger a su hermanito, pero está claro que ella misma sufre por la situación que están viviendo. Su...

Amsterdam, la capital de colores

Jorge Vega~ Me gusta viajar. Esa es una de las cosas que más me gustan. Me gusta viajar, porque al viajar conocés otras cosas, ves formas diferentes de hacer las cosas, escuchás otro idioma o si es tu mismo idioma escuchás otras formas de hablar, otros acentos, otras formas de llamar a las cosas, otros olores, sabores... He tenido la suerte de viajar por varios países, no tantos como quisiera, pero en definitiva que esa es una riqueza cultural enorme, vas llenando tu mochila de nuevos destinos y te das cuenta que después de cada viaje regresás cansado, pero renovado y con una gran sonrisa. Hace poco fui a Amsterdam en los Países Bajos, y esa ciudad me gustó mucho. Uno de los aspectos más cautivadores, además de sus canales y de sus bicletas, fue el hecho de ver que las personas sacaban sus sillas y sus mesas y se sentaban en las calles, como nosotros en Nicaragua que nos sentamos en las aceras de las casas. Yo juraba que ese tipo de cosas sólo se hacían e...

La siesta musical, en Nantes.

  Por: Jorge VEGA| A mí me gusta relajarme, como a prácticamente todo el mundo, espero. A mí me relajan varias cosas, como, por ejemplo, escuchar música, bailar, viajar, escribir artículos (entradas) en mi blog y también cocinar. En lo que refiere a centros acuáticos, uno de los lugares que logran dicho objetivo, en Nantes, es el Aquatonic. Yo voy a dicho lugar cuando puedo, porque me encanta el recorrido acuático que ellos proponen. ¿Qué es lo novedoso? Bueno, actualmente tienen ''La siesta musical'' , la cual consiste en, como su nombre lo indica, poder hacer una siesta escuchando música. La idea me pareció interesante, pero como no tengo la costumbre de hacerlo, confieso que me costó intentarlo. Empecé una vez y sentía como si el agua se fuera a introducir en mi cabeza, algo que no iba a pasar, pero era, pienso, una forma de protección de parte de mi cerebro. La música era relajante. Eran sonidos tranquilos que te invitaban a relajarte o hacer la siesta y sient...