samedi 4 janvier 2014

Managua, capital de rotondas.



Por: Jorge Vega
Siempre que algún conocido iba de visita a Nicaragua y debía pasar por Managua me preguntaba: ¿Cómo es Managua?
Yo viví en Managua algunos años y para mí es una ciudad normal que no tiene centro, que sufrió dos terremotos de los cuales todas las generaciones, actuales y futuras, escucharán hablar, pero eso nunca me quitó el sueño.
Afortunadamente he tenido la oportunidad de viajar por todas las capitales de América Central y tres de Europa y por alguna razón Managua me parecía no la más bonita ni la más desarrollada, quizás la más desordenada, pero entre su desorden la encontraba y encuentro, como la más normal del mundo y le encuentro hasta una dosis de belleza,  que seguramente sea producto de la subjetividad con la que uno ve su país.
Quizás sea difícil, desequilibrado y hasta desafortunado tener que comparar la capital nicaragüense con el resto de capitales de la región, porque Managua más que dar la imagen de una capital, da la imagen de ser un gran pueblo que poco a poco se convirtió en la capital de un país, es como un título que quizás nunca esperó obtener, pero por cuestiones históricas recibió.
Recuerdo que una vez regresando de Guatemala, en un bus de las compañías que hacen esos trayectos, al pasar por el aeropuerto de Managua a eso de la media noche, la azafata del bus nos dijo: Bienvenidos a Managua! Admito que era sorprendente regresar a Managua y atravesar por la carretera norte y ver una Managua con luces bastantes tímidas, sin edificios, sin paisajes ni nada, las rotondas con sus árboles de navidad de hierro que ya sólo forman parte de un mal recuerdo. No daba para nada el aspecto de una capital, pero cuando ya nos aproximamos a la avenida Bolívar ya ahí era otra cara, la avenida es bastante amplia, tenía un exceso de iluminación, pero ahí estaban los edificios que no aparecían antes por ningún lado, ahí si se sentía como estar en una capital.
Hay capitales centroamericanas de orden mundial; por ejemplo la capital de Panamá, país que me llama mucho la atención, porque los panameños pertenecen, geográficamente a América Central, pero no se consideran para nada centroamericanos y culturalmente están más ligados a países de la América del Sur, en especial de Colombia, país al que Panamá se anexó voluntariamente en 1821.
Ciudad de Panamá es una de las capitales “centroamericanas” que, en mi opinión, fue muy privilegiada en cuanto a su posición! está frente al mar, tiene por así decirlo tres áreas; 1) el Casco Antiguo, que es la parte histórica y romántica de la ciudad, cuenta  con 5 plazas, 6 iglesias y la casa presidencial; 2) al centro está el corredor sur, o zona costera, que es una zona “limpia”, sin edificios ni nuevos ni viejos y da directo al mar, sirve como área verde; 3) la zona moderna con los rascacielos, centros comerciales…
Y así puedo continuar mencionando características del resto de capitales de nuestra región, pero no es lo que nos ocupa en este momento.
Como nicaragüense puedo decir muchas cosas de Managua, pero necesitaba la fuerza de un ojo externo, de personas que no fueran del país para tener también la impresión que Managua da a los visitantes extranjeros.
Luego de una pequeña y nada exhaustiva investigación, concluyo que para bien o para mal, Managua es la ciudad de los contrastes, en donde rápidamente se puede pasar de la limpieza a la suciedad, de la riqueza a la pobreza y viceversa. Es una ciudad con direcciones bastantes coloridas que pueden confundir a cualquiera, pero que pueden además hacerte llegar a tu destino, independientemente si el punto de referencia es un palo (en Nicaragua así le decimos a los árboles), como la famosa dirección “del arbolito….”
Managua es también el conjunto de centros comerciales cerca de las rotondas y que parecieran formar pequeñas ciudades dentro de la misma ciudad. ¿No les parece curioso que la vida y acción esté casi siempre cerca de las rotondas? Donde hay una rotonda hay un centro comercial, hay discos, bares, ni mencionar la rotonda de Bello Horizonte con toda su diversión para todos los gustos y hablando de actividades en las rotondas no hay límites, hasta ejercicio se puede hacer en las rotondas por ejemplo la de la virgen, donde los managuas llegan a correr para bajar las libritas….
Cuando les pregunten ¿Cómo es Managua?, ¿Ya saben qué contestar?