samedi 12 septembre 2015

Turismo de blancos


Por: Jorge Vega ~

Es bonito hacer turismo, visitar diferentes destinos tanto dentro como fuera de Nicaragua. Cada vez que uno viaja uno aprende más cosas, cada viaje puede ser traducido como un enriquecimiento cultural o simplemente como un escape a lo habitual.

Lo malo con lo del tema del turismo, es que no hay tantas alternativas para que el nicaragüense se convierta en turista dentro de su propio país. La primera gran limitante es el tema económico. La gran mayoría de los nicaragüenses preferimos utilizar el dinero que tenemos en cubrir las necesidades básicas; pagos de recibos de energía, agua, teléfono, comida, escuela, universidad, y como muchos nicaragüenses viven con menos del salario mínimo o con el salario muy completo, resulta imposible pensar en hacer turismo. Incluso tenemos otra palabra para hacer turismo, el turista nicaragüense cuando se va de turismo dice: ¨voy a pasear¨. Creo que incluso las palabras turismo y turistas las asociamos a personas blancas, es como algo exclusivamente reservado a las personas que provienen de otros países y no necesariamente del turista nacional.

Las veces que me ha tocado hacer ¨turismo¨ en Nicaragua, no me siento como turista y siempre me ha tocado estar rodeado de extranjeros blancos que hablan en su gran mayoría inglés. Para fin de año del año pasado fui a Corn Island con mi amiga y éramos los únicos nicas del pacífico en ese destino. Hace unas semanas fuimos a San Juan del Sur y estuvimos en un hotel y mi amiga y yo nuevamente volvimos a ser los únicos nicas que estaban haciendo ¨turismo¨, el resto de turistas eran extranjeros. Lejos de alegrarme y sentirme afortunado por dichas experiencias, me sentí mal y me puse a pensar en lo bueno que sería que los nicas pudiéramos hacer turismo nacional e internacional, que esa palabra dejara de ser de uso exclusivo para personas blancas y que todos tuviéramos la oportunidad de vivir nuevas experiencias o, como dije anteriormente, poder escapar de la rutina por unos días, ese debería ser un derecho, algo que nos ayude en nuestra salud mental y por qué no, espiritual.