vendredi 20 mars 2009

Siete nicas en París. Jóvenes cuentan vivencias de Navidad lejos de su país.


Publicado en: http://www.laprensa.com.ni/archivo/2007/

marzo/27/nicas/noticias/166481.shtml

Auxiliadora Rosales


nicasenelexterior@laprensa.com.ni

Un grupo de jóvenes nicaragüenses, que forman parte del Programa de Asistentes de Lengua Extranjera en diferentes ciudades de Francia, se reunió en la capital de ese país durante las vacaciones de Navidad y fin de año 2006. Los jóvenes nicas, cuyas edades oscilan entre los 20 y 23 años, celebraron aunque lejos una Navidad con “sabor a pinol”. “La idea era compartir la Navidad en Francia entre nicaragüenses y convertir esa fiesta en un pedacito del terruño nica”, señaló el nicaragüense Samuel Gutiérrez, vía electrónica. Por su parte Jorge Vega, otro de los nicas en Francia, explicó que fue una semana intensa con descubrimientos en cada esquina, “pero el ambiente navideño y las pláticas giraban en torno a Nicaragua”. Vega asegura que ya muchos de sus compañeros extrañan el pinol. “Yo no sé por qué pero me hace falta un vaso de chica y un gallo pinto, tal vez será porque el arroz aquí es diferente”.

CENA NAVIDEÑA

Vega cuenta que la cena de Navidad 2006 fue muy especial. “Por primera vez la preparamos nosotros mismos, y no podíamos olvidar ciertos detalles, como las flores y por supuesto el vino”. Según Vega, a pesar de estar lejos de su patria, su familia, sus amigos, el hecho de estar con otros nicaragüenses y además contar con una amiga que vive en París, hacen que la estadía sea más fácil. Estos jóvenes que estuvieron durante una semana en París conocieron sitios como: la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, donde se encontraron con la escultura chontaleña de “la chinita” que se exhibe en el área de las Artes de África, Asia, Oceanía y de las Américas, en la entrada es la Porte des Lions (La puerta de los leones).“Teníamos tantas ganas de conocer todo París, pero sólo disponíamos de una semana para esta aventura, finalmente y a paso ligero, pudimos conocer algunos lugares”, expresó Vega.

LA CUEVA NICARAGÜENSE

Relata que en París “contactamos a una amiga de Sonia Castillo, Scarleth Mairena, una nicaragüense casada con un francés y que reside en esa ciudad desde hace un poco más de ocho años”. “La casa de Scarleth fue para nosotros la ‘cueva nica’ en donde hablábamos español y escuchábamos música latina”, relató. El trabajo en Francia de estos jóvenes es ser asistentes del idioma español en liceos, colegios y universidades por un período de siete meses y algunos han tomado cursos de alemán y portugués.