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Managua, el viejo pueblo de pescadores

Por: Jorge Vega 

 

Un lunes por la mañana como de costumbre, me dirigía a mi centro de trabajo ubicado en la carretera a Masaya, tomé uno de los pequeños microbuses que salen del populoso mercado oriental.

Todo continuaba normal, las mismas calles, los rótulos, los edificios, las personas, todo marchaba al ritmo habitual, hasta que nos detuvimos en la cercanías de la rotonda Centroamérica y veo a una viejita pequeña de unos 70 u 75 años apróximadamente, con un manojo de leñas en la cabeza, un saco en la espalda, la vista perdida y por unos pocos segundos, esa vista cruza con la mía, imaginense esa escena y teníendo de fondo al centro comercial Metrocentro, el nuevo “centro de la ciudad”, en donde las construcciones y el comercio han hecho de las suyas. Para los que no saben, Metrocentro es un centro comercial y está ubicado en una zona con mucho movimiento económico, así que ver a esa viejecita en lo que fue el viejo pueblo de managua, me hizo pensar que ella ha sobrevivido a la invasión de su tierra.

Tengo la idea de cómo habrá sido Managua a sus inicios, me la imagino como un pueblo sencillo, de tierra, con muchas carreteras de tierra, fincas, mucha gente sembrando en el campo, cosechando, los pueblerinos hablando de sus historias, las cosas que habían pasado, las carretas andando libremente, así como ha pasado y pasa en otros grandes pueblos a los cuales les hemos bautizado como”ciudades”.

Es impresionante ver cómo los pueblos cambian y se transforman, pero más impresionante aún, es pensar que somos parte de esos invasores del territorio de esa viejecita. Somos invasores del viejo pueblo de managua transformado en ciudad y luego en capital.

El bus continuó su marcha y la viejecita que cautivó mi inspiración en ese momento, esperó hasta poder cruzar al otro extremo de la calle. Hace 60 años, quizá no le hubiese tomado tanto tiempo cruzar esa misma calle, quizá sólo hubiese esperado que alguna carreta pasara, pero ahora, tenía que esperar que los carros, buses, motos y otros vehiculos, circularan para poder luego cruzar. 

Nota: 

Este texto lo escribî en Managua, en el 2008, pero es la primera vez que lo publico.

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