dimanche 14 février 2016

Mi abuela

Por: Jorge Vega

Mi abuela muriô tres dîas después de mi hermano. Eso fue en enero del año pasado. Como estabamos con la noticia de la muerte de mi hermano y se debîan organizar cosas como la vela, funeral, rezos, entonces mi mamâ tuvo que estar en ambas pérdidas familiares. Mi mamâ perdiô a un hijo y a su mamâ en la misma semana, el mismo mes y el mismo año.

Mi abuela era originaria de San Miguelito, Rîo San Juan, Departamento ubicado al sur de Nicaragua. Toda mi familia, tanto materna como paterna, son originarios de dicho pueblo. Mi mamâ y dos tîas se fueron del pueblo desde hace muchîsimos años y empezaron a vivir cerca de Managua y en la USA.

Mi mamâ nos contaba siempre historias de cuando ella era chavala y las cosas que le pasaban y pues las cosas que le decîa mi abuela. Cuando estaba pequeño y escuchaba esas historias, pensaba en cosas sûper mâgicas.

Mi abuela venîa una vez al año a la casa de una de mis tîas y era el momento que podîamos compartir con ella. A pesar que en la casa de mi tîa tenîa muchîsimas mâs comodidades que en su casa de San Miguelito, era imposible hacerla quedarse, ella se quedaba tranquila durante dos o tres semanas, pero después ya era tiempo de regresar a su pueblo. Nadie la hacîa cambiar de opiniôn. Ella tenîa que regresar a su casa y asî lo hacîa siempre.

Mi abuela ya estaba algo mayor, recuerdo que la primera vez que fui al pueblo a visitarla, llegué a la casa de ella y desde la calle saludé diciendo: Buenas! Va a querer cuajada? Y ella se acercô a la puerta y me dijo: no chiquito, en otra! Yo no entendî si se trataba de una broma o qué, pero es cierto, ella simplemente no me reconociô, tuve que decirle: abuela, soy yo Jorge, el hijo de su hija Marlene! Hasta entonces mi abuela reaccionô y me dejô entrar a su casa. La broma no me saliô como esperaba.

A mi abuela le gustaba hablar, de hecho heredamos eso de ella, en la familia somos bastantes comunicativos, quizâs algo mâs de lo habitual.

Mi abuela ya no estâ entre nosotros, y como una servidora fiel a su pueblo, fue ahî mismo donde muriô. Ella tenîa que regresar a su casa, y asî lo hizo siempre.